Imágenes del cine venezolano


Hermanos Trujillo Durán, Pioneros del cine venezolano

Puente sobre el Lago de Maracaibo

Cortometraje Perolita

Patricia Ortega, cineasta marabina

Cortometraje, el Niño Shúa


Manuel Trujillo Durán

Basílica de la virgen Chiquinquirá

Antigua sede del teatro Baralt
Actual sede del teatro Baralt

Filmación del cortometraje al otro lado del mar

Nacimiento del Cine en Venezuela

En sus inicios para el cine regional no fue fácil ganar la aceptación de un público exigente que se mostraban incrédulos ante el majestuoso invento.

Puesto que era una novedad de gran excitación y la impresión en los curiosos no era de mayor confianza.
A pesar de la desconfianza ante la novedosa creación, pasó a convertirse en un espectáculo sin precedentes, lleno de pasión y ansia entre miles de espectadores a nivel mundial. El prestigioso proyecto colmó las diminutas salas de teatro y con el pasar de los años se fueron habilitando espacios más cómodos y atractivos y disfrutar así de lo que para entonces ya era historia.

La locura causada por la aparición del cine desató un importante movimiento en materia de publicidad. La prensa escrita revolucionó y su misión los llevó a luchar contra la carrera del tiempo, para estar al día con las informaciones que desataba la aparición del cine. Surgieron revistas y publicaciones interesantes, y la mayoría de estas tenían más bien una vida efímera. Una de las más antiguas y relevantes publicaciones fue Cine y Espectáculos que, en la Caracas de 1918 repartía quincenal y gratuitamente seis mil ejemplares que difundían en todo el país las películas a verse en los próximos días.

Los inicios del cine venezolano y consigo el cine zuliano se sitúa hacia finales del siglo XIX cuando en Maracaibo el 28 de enero de 1897 trece meses después de haberse dado a conocer por los Lumiere el invento del cine, se proyectó al público de Maracaibo las dos primeras cintas en el teatro Baralt “Muchachos bañándose en el lago” y “Un gran especialista sacando muelas en el hotel Europa”.

Estas películas fueron las primeras en ser producidas y exhibidas en Venezuela, por su propio realizador el zuliano Manuel Trujillo Durán quien era fotográfo, pintor, fotograbador, representante de varias casas fotográficas norteamericanas y editor de la revista “LUZ Y SOMBRA”. Fundó con su hermano Guillermo la revista “ EL RAYO DE LUZ” y el periódico de gran formato “GUTENBERG” . Además trajo a Maracaibo el Vitascospio, el Cinematógrafo así como el primer cine parlante.

Manuel Trujillo Durán, al presentar en enero de 1897 sus producciones fílmicas, intercalas con las películas producidas por los hermanos Lumiere le permitía a Venezuela y en especial a Maracaibo, ser la sede de un acontecimiento excepcional que marcaría a la región cultural, social económica y políticamente. Y así Trujillo Durán pudo posicionarse dentro del mundo cinematográfico como el pionero en incentivar una trascendental gama de producciones fílmicas.

Es importante resaltar que el inicio fue una etapa heroica y pionera; artesanal, preindustrial o precapitalista, que sólo producía de manera esporádica uno o dos filmes al año, ya que no se contaba con el material y personal técnico para producirlo. Son pocos los filmes realizados en aquellos años que han logrado perdurar; la gran mayoría se perdió irremisiblemente en incendios o por la indiferencia general de un país que no alcanzaba a comprender la importancia de su propio cine.
Fue necesario esperar hasta los años setenta para que comenzaran a otorgarse créditos de financiamientos a productores y realizadores, lo que hizo posible una revitalización de la actividad y la garantía de una producción más estable, coherente y continua.

La invención del cine

La historia cinematográfica revela que el gran inventor norteamericano Edison, inicia sus experimentos sobre la captación y la proyección de la imagen en movimiento alrededor de 1889. Edison construía el primer aparato cinematográfico más perfeccionado en el mundo, el famoso “Kinestoscopio".

cual permitía observar a través de un visor de bandas de películas de 35mm de ancho y de una duración de 30 segundos.

Luego de esta invención aparecen los hermanos “Lumiere” quienes se motivaron a estudiar al Kinestoscopio, ya que éste había presentado algunas irregularidades y limitaciones, y así deciden crear un aparato más novedoso que permitiera la percepción óptica del espectador de una forma más sofisticada. Es Louis Lumiere quien tuvo la original idea de adaptar a una cámara fotográfica el mecanismo que sirve de arrastre en las máquinas de coser, con ello lograría con gran precisión el movimiento antes descrito, así surgió lo que se conoce como el “ Cinematógrafo”.

Un buen número de investigadores coincide en ubicar el nacimiento oficial del cine en la primera proyección pública realizada en Francia por los hermanos Lumiere, gracias al cinematógrafo el cual fue creado entre 1894 y 95. Con este aparato la noche del 28 de diciembre de 1895 en un sótano del Gran Café de París, estos pioneros realizaron una proyección que pasó a la historia.

Los hermanos Lumiére produjeron además una serie de cortometrajes con gran éxito, de género documental, en los que se mostraban diversos elementos en movimiento. Uno de sus cortometrajes más efectistas para expresar las posibilidades del nuevo invento fue el que mostraba a un tren correo avanzando hacia el espectador, lo que causaba gran impresión en el público asistente.

La identidad regional desarrollada a través del cine zuliano

La identidad cultural siempre ha estado presente en las producciones cinematográficas zulianas, según Méndez y Labarca (2005) la identidad cultural es entendida como la creación imaginaria donde los individuos se sienten emocional, espiritual e intelectualmente ligados, ya que son portadores, transformadores, reproductores, transmisores, en un tiempo y espacio determinado y tienen una visión colectiva de pertenencia que es transmitida de una generación a otra.
El cine zuliano se ha caracterizado por mostrar la memoria histórica de lo local y regional, exaltando el patrimonio tangible e intangible. La zulianidad siempre ha predominado en las producciones cinematográficas, un ejemplo de ello es el predominio de ciertos elementos como: el lago, la religiosidad popular, la Chinita, el voseo y expresividad zuliana, la gaita, las comunidades indígenas, la arquitectura tradicional urbana, el saladillo, entre otros.
Es importante destacar que el predominio de la identidad cultural en las producciones zulianas es un tesoro valioso como expresión de la cultura y sentir del pueblo, ya que a través de las películas narra y describe el proceso de destrucción espacial y desarraigo cultural por los que ha pasado la región.
Una muestra fehaciente de ello es “la otra muerte” (1977) de Ricardo Ball y “Joligud” (1990) de Augusto Pradelli, ambas enmarcadas dentro del género ficción, en corto y largometraje respectivamente, que representan la destrucción del saladillo y con ello la perdida de un patrimonio cultural tangible e intangible.
Méndez y Labarca (2005) demuestran en su libro que la producción fílmica del Zulia, hecha por zulianos, es expresión clara de la identidad cultural de la región, y se convierte en un valioso documento histórico que recoge los aspectos componentes de la vida de la región.

El cine y su evolución

En su evolución el cine ha consolidado un lenguaje, ha definido trayectos artísticos, modelos empresariales que han favorecido el surgimiento de carreras artísticas de todo tipo, construidas sobre modelos y representaciones que, en muchos casos, han trascendido su propio ámbito cinematográfico, un ejemplo lo constituye “El Cine Regional Zuliano”.
Ser Maracaibo la ciudad donde se proyectaron las primeras películas en el país, “Muchachos bañándose en el Lago de Maracaibo” y “Célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa”, el 28 de enero de 1897, sólo fue el abreboca de lo que vendría después. El Zulia con sus iconos urbanísticos, étnicos y naturales, se convirtió en la locación del cine nacional.

Reseña del cine

A lo largo de la historia, el ser humano ha sentido la inquietud de dejar testimonio de su experiencia; de atesorar en imágenes, personas y momentos. Para lograrlo, en épocas pasadas se usaron la pintura y la escultura; la incorporación de la ciencia trajo nuevos inventos que abrieron increíbles posibilidades de representación del hombre y su entorno.
Uno de estos inventos es el cine. Históricamente se ha marcado el 28 de diciembre de 1895 como la fecha de su nacimiento. Ese día en el Gran Café del boulevard de los Capuchinos, en París, Louis y Augusto Lumiére realizaron la primera proyección de cine: fueron 10 ó 12 pequeños documentales que dieron inicio a lo que ahora se conoce como arte, industria y espectáculo; una combinación entre ciencia y reflectores, fama y fortuna.
Los pasos que ha dado el cine a lo largo de más de un siglo de existencia confirman un trayecto histórico plagado de realidades que, en forma de películas, han consolidado una estructura creativa e industrial que ha permitido superar los problemas que han surgido al cabo de los años.